sábado, 9 de julio de 2011

En memoria a Facundo Cabral

 Si yo pudiera ser

Caracol milenario,
Que camina los sueños,
Color de otras esferas,
Que enamora al silencio.

Esencia de los mares,
Que crece a la montaña,
El pan de los pastores,
La luz de la cigarra. Bis

La más hermosa brisa,
Por la que vuelve el viento,
La eternidad grandiosa,
Que vive en un momento.

La pasión más divina,
Que libera al Quijote,
La razón del invierno,
Que seduce al coyote.


Coro:
Si yo pudiera ser,
Solo por una vez,
Lo que tu crees que soy
Lo que tu crees que soy


Paloma de Picazo,
Y vino de Machado,
Espejo de Walt Withman,
Y balcón de Gustavo.

Clavel de Federico,
Su Luna y su campana,
La noche de aquel día,
Que estalló en su ventana.


Coro:


EL Sol maravilloso,
Que incendia las arenas,
La misteriosa muerte,
La manzana primera.

El estallido eterno,
De la eterna vida,
La libertad infinita,
Y la pequeña herida. Bis.

Eduardo Galeano

Patas Arriba (1998)




Hace ciento treinta años, después de visitar el país de las maravillas, Alicia se metió en un espejo para descubrir el mundo al revés. Si Alicia renaciera en nuestros días, no necesitaría atravesar ningún espejo: le bastaría con asomarse a la ventana. Al fin del milenio, el mundo al revés está a la vista: es el mundo tal cual es, con la izquierda a la derecha, el ombligo en la espalda y la cabeza en los pies.